Da la impresión que estamos siendo gobernados por seres no humanos, habitantes de otro planeta. Algunos podrán aventurar que son como alienígenas, pero… ¿Lo son? No es fácil distinguirlos de los humanos: tienen la misma apariencia física, hablan, hacen que escuchan, duermen y comen. Pareciera no haber diferencias a primera vista.

¿Y entonces qué sostiene nuestra hipótesis? Tal vez Paul Valery nos ayude a pensar.

Este poeta, ensayista y filósofo francés de comienzos del siglo 20 dice que "lo más profundo que hay en el hombre es la piel.". La piel nos permite percibir, sentir. Como diría nuestro amigo Spinoza: ser afectados por otro cuerpo, reconocer a otro, percibir otro cuerpo distinto al nuestro. Somos diferentes y constituimos un mundo de singularidades.

Sin dudas una característica central del gobierno actual es su falta de sensibilidad, su incapacidad de percibir y ser sensible al otro. ¿Será entonces piel, lo que le falta a gran parte del poder ejecutivo de EMPEOREMOS? Por ahí vamos. Es, a nuestro entender, esa falta de piel, propia de los funcionarios de EMPEOREMOS, lo que nos permite pensar que estamos frente a una nueva especie de clase dirigente no-humana.