Las diversas formas del quehacer artístico participan de agenciamientos de composición múltiple, donde confluyen líneas de fuerzas estéticas, económicas, geográficas, políticas, tecnológicas, arquitectónicas, etc. En su libro TANGO y POLÍTICA Gustavo Varela recorre la historia del tango en diálogo con los diferentes hitos que marcan a fuego la historia de nuestro país desde principios del siglo XX hasta la actualidad.

Para el autor “Si se mira la historia sociopolítica de la Argentina se ve que el tango nace con Yrigoyen, decrece con Uriburu, en el 40 vuelve a subir con el peronismo, “década de oro”, en el 55 con la Libertadora decrece y quiérase o no, desde Alfonsín a esta parte, el tango ha vuelto a estar en un período de evolución y adecuándose a las circunstancias culturales de nuestro tiempo”

Aquí un brevísimo resumen de ese recorrido a través de algunos de los párrafos más potentes del libro.

Los orígenes.: El tango prostibulario y el tango canción

“Entre 1880 y 1910, en Buenos Aires, no solo se practica el sexo en los prostíbulos; también se habla sobre sexo: en los diarios, en ensayos, en novelas; se escriben tesis de doctorado, artículos periodísticos, guías turísticas; se discute en las reuniones parlamentarias, en las publicaciones partidarias, en ámbito policiales y municipales ¿Por qué no va a estar presente en el tango? ¿Qué nos permite pensar que el tango va a ser inmune, en el momento de su gestación, a la epidemia prostibularia y sexual que vive no solo Buenos Aires, sino buena parte de las ciudades capitales de América y de Europa? Se habla de sexo, se escribe al respecto, se lo reglamenta, se lo practica, se lo prohíbe, se lo retrata, se lo discute.  También se lo baila.”

“La población de Buenos Aires de fines del siglo XIX es muy diversa, reúne al hombre de la capital con el del interior, a las familias tradicionales con los primeros inmigrantes y con sus hijos. Todos afincados en el mismo suelo y expuestos a movimientos sociales difíciles de administrar. El modo de conjurar males es a través de la educación pública, gratuita y obligatoria que impone la Ley 1420 de 1884.  La educación primaria sitúa a todos los niños en un mismo espacio, la escuela pública. Todos a la escuela: pobres, ricos, huérfanos, italianos, negros, niños bien. Todos con el mismo plan de estudios, el mismo libro de lectura, los mismos requisitos de higiene y disciplina.   El nacimiento del tango canción acontece en este emplazamiento moral, los autores de las letras del tango canción participan de este modelo de educación”

“¿Por qué las letras del tango canción hacen de la geografía urbana y del espacio doméstico uno de sus tópicos, acaso el más importante de su poética? La esquina, el café, la calle Corrientes, el patio de la casa, el conventillo, el farol de la esquina, las ventanas y sus rejas, la puerta, el callejón, el cuarto, la vereda, el empedrado y el barro, el bulín. Una verdadera cartografía trazada términos afectivos que delimita lugares propios, expone sentimientos amorosos y emociones a través de la materialidad que ofrece la ciudad.  Es una geografía urbana sensible y ordenada en dos espacios definidos: el barrio y el centro. La tensión barrio-centro presente en las letras, delimita en términos de clase ¿Quiénes habitan el barrio y quiénes el centro? ¿Qué supone el trayecto de uno a otro?”

Tango y peronismo

“La llegada del peronismo es una de las causas de la integración social y política de estos sectores populares reconfigurados. El tango canción, en el momento de la llegada de Perón, ya ha elaborado una serie de principios constitutivos: es expresión de lo nacional, opuesto a lo foráneo; el ideal femenino es la madre y el ideal masculino, el trabajador, la legitimidad de los vínculos amorosos está dada por la lealtad, un valor que supone la presencia permanente del pasado, como deuda, sobre el presente. Por último, opone dos mundos (el de los ricos y el de los pobres) y esta oposición que causa injusticias, supone una serie de reclamos indirectos.”

“La Comunidad organizada: ¿De qué modo se articulan el peronismo y el tango? Los dos parecen hechos con la misma tela, paridos por el mismo gesto: la risa de Gardel y la voz tensa de Evita y de Discépolo; la ocupación de la calle: coreografía de lo popular en la celebración política o en la pista de baile. Son varias las razones para explicar por qué esta relación es inevitable: por la adhesión de varios músicos y letristas de tango a un movimiento político, por el despliegue de las grandes orquestas durante el gobierno peronista; por la popularidad del peronismo que es contemporánea a la popularidad del tango, el fin del gobierno del general Perón en 1955 coincide con la fase terminal del tango canción. Uno y otro, en cierta medida, parten juntos al destierro.”

“El peronismo es una experiencia emocional además de una racionalidad política, una forma de construir la histona y un modo de inventar una posibilidad futura. Una “unidad espiritual”, tal como lo define el artículo Io de la primera Carta Orgánica Nacional del Partido Peronista, en 1947. Casi lo mismo que el tango. Por eso, discutir sobre tango en 1955 es, de alguna manera, discutir el peronismo. Que Piazzolla anuncie un nuevo tango refractario a la tradición, que ya no se lo cante ni se lo baile, sino que se lo escuche, que deje de ser la música de los bailes populares de carnaval para pasar a convertirse en concierto para pocos…”

“Para el tango, la resistencia es sostener el carácter sentimental frente a la andanada de abstracciones que trae la música de Píazzolla y la vanguardia. Francisco Canaro, en su libro “Mis bodas de oro con el tango y mis memorias (1906-1956)” dice: “¿qué es lo que pretenden, entonces sus flamantes renovadores? […] ¿Ignoran que el tango es una legítima expresión que brota de la entraña misma del alma popular y por sus notas, su cadencia y sus acordes interpretan la más auténtica vibración de sus sentimientos?”

Tango y dictadura

“Las décadas de 1970 y 1980 fueron las peores. La dictadura militar trae oscuridad, suplicio, azotes persecución y muerte. Mucha muerte. Época de levantar las manos ante cada pedido, no andar de a tres, no decir nada que pueda ser inconveniente a los oídos de esas bestias de uniforme. El tango, en este contexto, se queda sin saber bien qué hacer después de la vanguardia y con oídos muy acostumbrados a obedecer en otro idioma. Es la etapa inicial de la política neoliberal que transforma los modos de producción y consumo.  La posibilidad de lo colectivo queda sepultada bajo la competencia individual, no hay lugar para esa comunión de cuerpos y palabras que es el tango. Apenas algunos, unos pocos, en clubes de barrio, se animan a abrazarse y seguir.”

Tango y neoliberalismo

“Desde mediados de los años noventa y, principalmente después de 2001, comienza el tenue y lento retorno del tango.  Retorno dicho entre dientes: bailarines en salones y jóvenes estudiando sus instrumentos. Proliferación de cantantes, aún en las gateras, y algunas orquestas afinando. Después siguió y sigue y se hace más extenso.  ¿Por qué todo junto en tan poco tiempo y nada o casi nada, durante mucho tiempo, apenas unos años atrás? ¿Por qué volver al tango después de décadas de oscuridad y olvido?... La sociedad neoliberal hace del consumo una de sus emociones más fuertes, lo tradicional, lo originario, aquello que se muestra auténtico reluce ante la variedad infinita de lo mismo. Por esta puerta entra el tango, por prepotencia histórica y saberse de roble y hierro, nada de plástico. Como la recuperación de un pasado delicado y magnífico.”

“El tango no es un baile, es un abrazo que se mueve a tiempo. ¿Qué necesidad de juntarse? ¿Por qué dos que no se conocen deciden abrazarse?  En este clima que no estimula la vida en comunidad, mientras la individualidad es la marca y la distancia de los cuerpos un mandato social; en medio de estos islotes existenciales, en esos años que el cuerpo de otro cualquiera puede convertirse en una amenaza, de sospecha permanente, el tango propone, nuevamente, el abrazo, abrazarse con un extraño. Si afuera el cuerpo a cuerpo es violencia, adentro, en el salón, es baile y encuentro.”

El tango hoy.  La celebración de todo lo que es posible.

“El tango actual es puro rizoma. Lo que se ve, se escucha y se baila es heterogéneo, pareciera que ninguna yema es igual a otra. Son multiplicidades, ramificaciones sin un tallo definido.  A veces rima asonante, otras no, a veces humor, otras oscuridad y otras sensibilidad de tango viejo; a veces Pugliese con armonías Piazzolla, después casi Béla Bartók, otras un tango-punk de bandoneón estirado y sonido violento. Con las voces pasa lo mismo: dark voice en algunos, en otros voces melodiosas, otras son desafinadas y sin timidez. Este rizoma que es el tango contemporáneo cuestiona su identidad y desespera a muchos. ¿Es tango?”

“Si se mira la historia sociopolítica de la Argentina se ve que el tango nace con Yrigoyen, decrece con Uriburu, en el 40 vuelve a subir con el peronismo, “década de oro”, en el 55 con la Libertadora decrece y quiérase o no, desde Alfonsín a esta parte, el tango ha vuelto a estar en un período de evolución y adecuándose a las circunstancias culturales de nuestro tiempo.  Si bien no tiene lo popular de los orígenes, podemos decir que es populoso, está aumentando no solo en la cantidad de individuos sino en la franja etaria que lo activa.  Hoy es una actividad de interacción generacional.”

“Por ello, su historia es una celebración de todo lo que es posible, de cada centímetro ocupado por prepotencia política y por belleza musical y poética. Nunca les hace caso a sus inquisidores. Ni en su nacimiento prostibulario, ni cuando fue canción popular, ni con el tango de vanguardia, ni ahora. Está invicto.”