Después de la segunda guerra europea se dio origen a la guerra fría y desde las usinas mediáticas tildaban de comunismo todo intento de lucha por derechos sociales y laborales, como así también la defensa de los adquiridos. Ahora como estamos en un nuevo siglo y el muro se cayó hace tiempo, el comunismo ya no asusta, pero en éste perverso juego de crear enemigos apareció un pariente:

el POPULISMO. ¿No le suena al famoso cuco comunista? El populismo ha tomado la posta del comunismo y “se come a los chicos crudos”, tengamos cuidado no vaya a ser que la persona de al lado sea un populista disfrazado de vecino y ponga en peligro nuestra vida primermundista.

¿Por qué asustará tanto el populismo? ¿Será porque pretende que las mayorías, siempre postergadas y ajustadas, tengan una vida digna? ¿Será porque propone el reparto equitativo de todo lo que produce la sociedad? ¿Será por su preocupación por los jubilados, por los que no tienen trabajo? ¿Qué será que tiene el populismo que asusta tanto a los medios de desinformación masiva y hace que trasmitan ese temor a toda la sociedad?