Usted me preguntará que tienen que ver los haberes jubilatorios con el dólar y el FMI. Le recuerdo que para recibir el tan esperado salvavida de plomo del Fondo deberemos hacer los deberes, lo que significa ajuste. Y como siempre se ajusta en el mismo lugar: los jubilados, las pensiones, los despidos de empleados y el salario de los maestros para bajar el gasto, los insumos en los hospitales. Hay que bajar “el gasto” (el famoso deja vu)

Para el FMI son números que no cierran, porque impiden que les devuelvan los dólares que prestaron. Algún mal pensado dirá que no es su intención que les devuelvan los dólares, sino seguir prestando para que sigan cobrando intereses y gastos de refinanciamiento del refinanciamiento y de esta manera obtener los ingresos para poder seguir cobrando sus sueldos. Otros, no tan bien pensados, dirán que es un instrumento para manejar las economías en desarrollo, para que no se descarrilen en el populismo.